Inmensidad

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Empiezas a sentirlo antes de salir de casa, cuando planeas el camino, preparas el atuendo para visitarlo, ese que guardas en el cajón de lo que te hace respirar, el del tiempo libre, el de lo que te gusta hacer, el del desahogo del cansancio de todo.

Llegas y lo ves desde fuera, cada vez diferente pero igual de hermoso. Mejor si hace Sol, pero, si hay nubes, brilla igual. te dispones a entrar en él y la primera impresión que tienes es que te saluda y te arropa dándote la bienvenida. Como siempre, tan amable y agradecido como el mejor de los amigos.

Conforme avanzas, te llenas de su intenso verde, sus sombras de luz y sus aromas a romero, a tomillo, a pino, a tierra mojada, a madera, a vida infinita.

Aunque no hace ruido, te habla a través de las hojas que mueve el viento, del agua de sus arterias o del canto de sus pájaros y habitantes. Es como si te cantara mientras andas, como el anfitrión que se desvive para que su invitado se sienta lo más cómodo y atendido posible.

Y hay veces en las que incluso te ofrece agua por si tienes sed y frutos por si tienes hambre, pero siempre, siempre, te da aire de ese fresco, de ese que te inunda de sensación de desahogo y sosiego.

Y cuando finalmente subes y llegas a su final, arriba, donde desaparecen los árboles para que puedas ver toda la grandeza que te rodea sin sombras e iluminada y adornada de cielo, te haces diminuto y minúsculo ante la inmensidad de lo que tienes el privilegio de contemplar y respirar. Entonces, tienes esa inigualable sensación de paz y libertad que produce caminar por un bosque y subir a una montaña. Inigualable.

Porque la Naturaleza, cuando te abraza, lo hace de forma tan cálida y fuerte que casi te ahoga, pero después te suelta para que respires y te llenes de vigor y belleza. Es, para mí, uno de los mejores abrazos que puedes recibir.

Siempre agradeceré la gran suerte que tenemos de haber nacido y de vivir en un paraíso como la Tierra. Ojalá la cuidáramos como ella se merece y nos cuida a nosotros. ¡Ojalá!.

Este texto lo escribí después de un día de bosque. Un gran día. Un gran bosque. Unos grandes momentos de paz.

 

 

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2 respuestas a Inmensidad

  1. plumayluz dijo:

    Esto a mí me recuerda… Me parece haberlo vivido ya en algún momento de mi vida… ¡Ah, sí…, ya recuerdo…! ¡Fue en un sueño que yo tuve el otro día…!
    ¿O acaso esto que cuentas es verdad…? ¿Acaso esto es la experiencia que nos transforma la vida…?

    ¡Bonito paseo!
    Gracias por compartirlo.

    • desluzia dijo:

      Lo escribí tras un día de bosque, pero lo podría aplicar a cualquier otro paseo por la montaña o por la Naturaleza. Intenté describir, aunque sea casi imposible la sensaciones que me produce, solo comparables a las que nos causan las personas que apreciamos.
      Es una experiencia que es como un sueño.
      Gracias por tu comentario. Un saludo.

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