Préstamo

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Pediría prestados a Barcelona la Casa Batlló el Barrio Gótico, la Sagrada Familia y su todo mediterráneo.

Pediría prestados a Kyoto el Templo Dorado, el Barrio de Gión y el Daimon-ji.

Pediría prestados a Londres el Covent Garden, Hyde Park y Notting Hill.

Pediría prestados a Praga la Iglesia de San Nicolás, el Callejón de Oro y la Plaza del Reloj.

Pediría prestados a Roma la Piazza Navona, la Fontana di Trevi, el Trastevere, el Foro Romano y el Panteón de Agripa.

Pediría prestados a Atenas la Acrópolis, el Pireo y el Barrio de la Plaka.

Pediría prestados a Bangkok el Palacio Real, el Mercado de las Flores y la vida en la calle.

Pediría prestados a Madrid el Museo del Prado, el Museo Thyssen, el Museo Sorolla y el Parque del Retiro.

Pediría prestados a Granada la Alhambra y el Sacromonte.

Pediría prestados a Nueva Orleans el Mississippi y el Barrio Francés

Pediría prestados a El Cairo las Pirámides, el Museo Egipcio y la Mezquita de Alabastro.

Pediría prestados a Amman el Teatro Romano y la Ciudadela.

Pediría prestados a Hong Kong el skyline de noche junto al río y el Templo Man Mo con sus espirales de incienso.

Pediría prestados a Amsterdam los canales y el Museo Van Gogh.

Pediría prestados a San Francisco las flores y los colores de sus casas y las pendientes hacia el mar.

Pediría prestados a Florencia los Ufizzi, todos los puentes y Santa Maria di Fiore.

Pediría prestados a Lisboa los antiguos tranvías, las estufas y los barrios viejos.

Pediría prestados a  Saigon su esencia de Asia y su aroma a Vietnam.

Pediría prestados Nueva York el edificio Chrysler, todo el art-deco del Rockefeller Center, Harlem, el MOMA, el Soho y Greenwich Village.

Pediría prestados a Río de Janeiro Ipanema, el Pan de Azúcar y la bossanova

Pediría prestados a Salvador de Bahía el Perourinho y la Batucada.

Pediría prestados a Puebla sus patios, plazas, calles y su volcán y, a Veracruz, esa plaza donde cada noche bailan las parejas.

Pediría prestados a Lijiang, las calles y tejados de la ciudad antigua, los jeroglíficos y los Frescos de Baisha.

Pediría prestados a Manila todos esos autobuses hechos de arte y pintados de ingenio.

Y, a París, le pediría prestado todo.

Sería un préstamo a muy, muy largo plazo, que guardaría en la caja fuerte de todas las emociones y de la belleza, formalizado mediante escritura a mano y con pluma, que haría pública mi más eterna gratitud ante cualquier fedatario, de mi más sincero respeto y admiración, con prenda de cariño y desplazamiento de todos los abrazos.

Así lo afirmo y ratifico y así lo manifiesto y escribo en prueba de amorosidad en el lugar de mi corazón y durante toda mi existencia.

 

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6 respuestas a Préstamo

  1. Félix dijo:

    Pediría prestado se manifestara la magia que estas palabras encierra. Pero me conformo, con ellas he viajado y eso me ha bastado para acariciar esa enigmática descripción de los lugares donde no estuve, donde no percibí esa caricia, donde pase de largo ni supe estar, ni de pie, ni sentado. Gracias es maravilloso.

  2. plumayluz dijo:

    Un préstamo con muchos intereses, sin duda. Aunque merece la pena el pago que pidan por ello.

    “Prueba de amorosidad en el lugar de mi corazón…” bonitas palabras.

    Feliz noche y un abrazo.

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