Creces

 CREIXER3

Creces un poco cada vez que decides, que osas, que piensas, que actúas, que te ruborizas, que te ratificas o que te arrepientes.

Creces un poco con cada “Lo ves, ya te lo dije”.

Creces un poco cuando lloras, ríes, pataleas, abrazas, sientes, presientes, consientes o disientes.

Creces un poco cada vez que menguas sumando años y rejuveneces restando miedos.

Creces un poco cada vez que te unes a un “Seguro que sí” o que vences a un “Seguro que no”.

Creces un poco cada vez que luchas contra todas las guerras y haces las paces con todo, con todos y contigo mismo.

Creces un poco cada vez que lo intentas.

Creces un poco cada vez que te mojas y optas por no secarte.

Creces un poco cada vez que coges, recoges o te encoges y cada vez que donas y te das.

Creces un poco cada vez que te ayudan y cada vez que te ayudas a ayudar.

Creces un poco cuando dejas de esconderte, te encuentras y te encuentran.

Creces un poco cada vez que construyes o reconstruyes, cuando fluyes y no destruyes.

Creces un poco cuando tocas un poco de libertad y dices: “¿Es para mí?”. Y la compartes.

Creces un poco cada vez que entiendes y comprendes, a ti y a los otros.

Creces un poco cada vez que no pasas de largo.

Creces un  poco cuando reconoces que necesitas respirar y que respiren, que necesitas tocar y que te toquen, que necesitas y te necesitas.

Creces un poco cada vez que tiemblas. Y sigues, aunque tiembles. Creces un poco.

Creces un poco cada vez que te preocupas y te preocupan.

Creces un poco cada vez que te lanzas, aunque sea a un vacío, propio o ajeno.

Creces un poco cuando te emocionas, así, sin más. Y lo dices. Y te emocionas.

Creces un poco cada vez que eres tú, cada vez que regresas a ti tras perderte, cada vez que encuentras, te encuentran y te encuentras.

Creces un poco cada vez que reconoces y te reconoces, cada vez que dejas de mentirte y no engañas ni te engañas, cada vez que sueñas y te ilusionas, cuando lo consigues, pero también cuando fracasas, cuando te das cuenta o de bruces y, aunque cueste, sigues. Creces un poco.

Creces un poco cuando hablas desde dentro, desde ti.

Creces un poco cada vez que dices: “Sí, he sido yo”, cada vez que pides y das perdón, cada vez que pides y das una mano o las dos, las gracias, amor, consuelo, valor, ternura, cada vez que das la vez y todas las veces, todas.

Creces un poco cada vez que vives, cada vez que mueres, cada vez que sobrevives y cada vez que salvas o te salvan.

Creces un poco, mucho, cada vez que reconoces lo que no has crecido y cuanto necesitas aún crecer.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s