Saltar

C30C5BF4-ECA0-4865-88DA-632D1BE2D5F6

Quizás se trate de sentarse junto a un precipicio con el vértigo a flor de piel y hacer como esas palmeras contorsionistas que intentan llegar al mar, como esos árboles que se ponen de puntillas para ver el cielo, como las flores prímulas de los almendros o como el primer rayo de Sol que se filtra por las rendijas de los cobertizos.
Copiar la delicadeza en los movimientos de los felinos, de los pájaros, de las hojas con la brisa y de las nubes, para no hacer daño.
Ser como la voluntad de un bebé al nacer, antes y después de arrancar a llorar y a vivir.
Crecer y luchar como las raíces abriéndose paso a través del asfalto en las aceras, buceando por los manglares, como los juncos vistiendo la piel de los ríos y las ramas emergiendo de los troncos hacia el aire, por las fachadas y trenzando los bosques y los jardines haciendo un tejado de naturaleza.
Vallar las vallas con salidas emergentes, igual que las acciones eufóricas de los locos sin altar y los cuerdos sin atar. Esos que nos llenan la razón de corazón y nos hacen avanzar.
Tensar los músculos para reforzarnos el cuerpo y el espíritu de optimismo, cual lienzo esperando ser cuadro y sustento de una obra.
Librarnos de las consecuencias, al igual que hicieron los esclavos que huyeron antes de que todo se tranformara en servidumbre disfrazada de libertad.
Colonizar los interiores como hacen los corales en los latifundios del mar y plantarlos de colores, dando esa vistosidad y movimiento a lo increíble que se vuelve todo cuando renace o decide continuar.
Comprender que no es necesario entender sino sentir lo inexplicable de cada historia, de cada casa, de cada caso, de cada ocaso y de cada amanecer.
Colgarnos de ese “no tengo ni idea” y de esos “¿y qué?” para hacernos un columpio por camino y a ver que pasa.
Creernos y querernos invencibles como los niños cuando juegan a los heroes, como después del primer beso, como las chispas en las hogueras, como el licenciado en su fiesta de graduación, como un diario adolescente, como conseguir sin pretender, como cuando haces sonreir a quien aprecias.
Ponernos de largo para la vida, al igual que quien se arremanga para trabajar, al igual que parar el despertador para soñar, al igual que remar para dejarse llevar.
Rejuvenecer y llenarnos de energía con la explosión de alegría y vitalidad de un convencimiento, de la primavera de cada idilio, propio o ajeno, o de los mimos de cuando la existencia nos sonríe.
Aprender a describir y a escribir la comprensión, a escribirnos, a no romper y a no rompernos, a reparar y a no ser irreparables.
Volvernos crisálidas, semillas, polvo, savia, germen y fórmula de todo lo imprevisto, del futuro y de todo lo bueno.
Imitar a la calma convirtiéndonos en paz.
Transformarnos en un mundo de tardes eternas, campos de palabras, aldeas del descanso, partes de los conjuntos, climas de templanza, tierras que prometen, océanos de vidas, lugares blancos, carreteras sin distancia, sitios comunes, relojes intemporales y cobijos del puedo.

Quizás se trate de sentarnos junto al precipicio de la vida y simplemente … saltar.

Anuncios
Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Imprescindible

49134409-A570-49AC-9BB5-DD15B386D5FD

Cada regalo, cada donación.
Escuchar.
Las miradas amables, las tímidas, las sinceras … Todas las miradas.
Prender el tiempo y disfrutar, recogerlo en momentos eternos.
Tus defectos … tus virtudes.
Pensarte.
Los días incontrolables.
Vivir sin parar y no morir de pesar o pensar.
La enciclopedia insostenible de intentar describir y el tutorial irrefutable de querer.
Saltar, ayudar, amar, para ser tú, para volar.
La fascinación … Siempre.
Contar teniendo en cuenta.
El arte … Todo. En cualquier forma, expresión, lugar y persona.
Ponerte y quitarte las pilas.
Los ratos.
Volvernos locos y respirar.
Las ruinas, los anticuarios, las casas victorianas, los jardines escondidos, los bazares, la tecnología. Un patio, las aulas. Escribir.
Nadar, navegar, aunque te ahogues.
Todo lo sencillo, la serendipia, lo extraordinario, lo sincero, lo cercano.
Llamar sin gritar, sin exigir.
Contra la injusticia.
Desordenarnos.
Lo imperfecto de lo perfecto, lo bonito de lo bello, la esencia de cada ser.
Hacer castillos de arena y nubes de algodón con la pericia de un soñador.
La música.
Decirle al equilibrio que siempre intentarás mantenerlo, aunque estés en quiebra.
Las cosas inesperadas y tropezar con maravillas.
Reir y llorar, solo o con alguien. Emocionar(te).
Abril, Octubre, Julio y todos los meses.
Poder dibujar, con las palabras, con un lápiz, con la voz, con las manos, en una piel.
El consumo de la pasión, que expone, agota, repone y te llena todos los vacíos.
Besar.
Ser realista con imaginación.
Andar perdido para encontrarte sin extraviar.
Los desayunos al mediodía. Las noches bucólicas.
Las defensas sin ataque y la lucha por los sentidos.
Poder … Lo que sea.
Ser diseñador espontáneo.
El cine.
Mirar al destino de reojo y sonreir, aunque tiembles.
Lubitsch, WoodyAllen, Berlanga y Coixet, todos a la vez, al derecho y al revés.
Tocar madera … Tocar.
Prepararte para no estar preparado. Improvisar.
Las tertulias sobre banalidades encantadoras.
Echar de menos, los nervios del día antes.
La Plaza de Mayo y todas las plazas con esperanza y reivindicación.
Viajar, vibrar, nacer. Lo casual. Lo inevitable. Los frascos de vitalidad.
El porvenir. Lo posible.
Borrarme, reescribirme. Borrarme, reescribirme … Y así.
Tomar el Sol, subir una montaña, el cielo, Babilonia en unos ojos.
Lo natural de todo. Lo personal de todos.
Enfadarte, con la tele, con el mundo, contigo mismo … Y reconciliarte.
Cuando el agua fotografía el paisaje y la lontananza te arropa las entrañas.
Intentarlo … siempre, aunque te caigas, aunque pierdas, aunque ganes.
El misterio del conocimiento.
Enamorarte.
Las ideas, absurdas o ideales. Es igual.
Explorar.
Los caprichos inofensivos.
No librarte de los libros.
Sin cosas que solo sean cosas.
Contemplar y admirar como se crea y lo creado.
Los rincones y personas tranquilizadoras.
Un cajón desordenado. Indagar.
Los bancos de los parques, la mirillas de un andén, los mercados antiguos. Esos refugios.
El detallismo de existir.
Esperar lo mejor.
Los instantes inolvidables.
Humanizar lo inhumano.
Las cruzadas para vaciar las cárceles, las jaulas, los miedos, los zoos. Para curar las penas.
Ser valiente no siéndolo … pierdas o venzas … Esa frágil fortaleza.
Los planes no planificados.
Tú.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

En una ciudad

C1A96381-4F83-407E-B57A-8E2E76B39564

Aquella muchacha alegre de largas piernas, manos nítidas y pelo corto que conocí en una ciudad portuaria del norte, entre la bruma y los silencios de una noche de febrero, es la que llenó y llena mis días de esa peligrosidad que tiene lo feliz por sospecharlo efímero.
En aquel antro nos recogimos del frío y de las mutuas soledades. Una barra rodeada de humanidades dentro de cuerpos cansados y diálogos con la bebida, de historias quizás demasiado duras, quizás demasiado tristes, quizás demasiado intensas para no sobrevivir. Una máquina de tabaco y un jukebox al lado de una mesa entre taburetes y jugadores de billar, asiduos de la noche y seguramente del lugar.
Amaneció entre el humo de las confesiones casi espontáneas de dos desconocidos que, inconsciente y afortunadamente, ya nunca más lo serían.
Y, hasta ahora y para siempre, ella estará junto y en mí.

Hacía un frío terrible en el puerto esa noche, Las luces, con la calima, esfumaban y cubrían de ocre la calle, transformando los objetos y los transeúntes en siluetas difuminadas en movimiento, semejando sombras chinas a través de un velo que flotaba sobre los adoquines.
De pronto, una figura se acercó. Con una bufanda anudada al cuello cubriéndole ligeramente el rostro, sus botas de montaña y un gran cuerpo arropado por un abrigo lleno de historia y de una enorme persona. Su cabello ligeramente largo, una barba incipiente de dos días y unos guantes deshilachados no conseguieron edurecer una voz de una suavidad casi insostenible, como la de los narradores de las novelas en la radio de los sesenta. No pude resistirme a aceptar la invitación.
Se acabó el hastío y la soledad desde esa noche en aquel refugio de estibadores de la existencia, entre madera de estaño, lágrimas con sonrisas entre sorbos de intimidad y confidencias que duran hasta ahora y espero que no terminen nunca.

En una ciudad, dos desconocidos, una noche entre las calles, la bruma, las palabras y el alcohol de un encuentro.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

2018

D5AE6C89-54E7-4D93-9469-CCE88F0D04E1

Que el 2018 sea tu año y el de todos.
Que todos los retos se conviertan en logros.
Que la vida cuente contigo en todos sus instantes.
Que la plenitud llene todo el tiempo.
Que cada día sea el más bueno y cada minuto el mejor.
Ojalá un año de realidades deseadas y futuros anhelados.
Que el 2018 sea el principio, la continuación y la consecución de todos los proyectos, las pasiones, los sueños y las vocaciones.

¡Feliz año nuevo!

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Literaria operación

7A16B669-0FBD-42C3-BEB3-CDCD2DAF8DCE

No dejar en coma ningún punto de vista, sino un interrogante entre comillas. Y cualquier abecedario, entre signos de exclamación.
Guión entre paréntesis con puntos suspensivos, seguidos de apostrofar las articulaciones, poniendo acento en la barra invertida de composición, comprensión y combinación.
Sílabas uniendo vocales, en mayúscula consonancia con diéresis y asteriscos, sin espaciado y con esdrújula tonificación.
Ni un más ni un menos sino un igual, multiplicando y sin división, intentando realizar con las letras una literaria operación.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Navidad

C7B42BAB-BC3F-4CEE-A6A2-5DEB1777C1EF

Y ves las noticias: refugiados sin refugio, políticos sin política, dinero sin valor, pero también voluntarios de la ayuda, arropantes del dolor, manos entre manos … y sabes que hay Navidad.
Porque siempre habrá un niño en el regazo de Santa Klaus, un alta en un hospital, un nacimiento, besos en los callejones, un regalo sin precio, fabricantes de futuros queridos, amuletos generando buenas venturas, ensoñadores del pragmatismo, exploradores de remedios, abrazantes sin condición, planes convencidos, cápsulas proporcionadoras de entusiasmo, la doncellez de lo sincero, una infancia en cada crecimiento, devoradores de corazas, una caricia en la mejilla, los trazos de un texto emocionado en una declaración, un escultor de la vida, los procreadores de ingenio, un destino embriagador, asustadores del temor, la pericia imaginativa, momentos insospechados, un techo de naturaleza, lazos cruzados por amor, una calima en un prado tranquilo, los creativos de la creación, las olas suaves, manadas de todo lo salvaje, un hilo conductor, los poetas de lo imperceptible, un presente, una entrega, las noches con velas, un encuentro, el consuelo, lo hermoso de lo bello, un reloj perezoso, una mujer en lo masculino y la feminidad de cada hombre, una herramienta reparadora de vidas, las nubes recogiendo la lluvia, nochebuena en los días, resucitadores de las metas, sonrisas y risas, mesas y meses compartidos, un concierto, una canción, el arte de darte, el preludio de una inspiración, los gerundios, lo estupendo, los aportadores de humor y calor, un aula llena, una charla, los prólogos, un “Me atrevo”, mil “¿Vienes?”, trescientos “Te quiero” y un millón de “Dime”, la noche antes y el día después, la magia sin trucos, una libreta, un lápiz, las flores, el género sin dudas, las primeras veces, los libros compartidos, los bazares, una persona y todas las personas, una jornada y todas las jornadas, una vida y todas las vidas. Una Navidad en cada Navidad.

Feliz Navidad, hoy, mañana y siempre.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Trémula lírica

7BB4D4A5-436F-4B30-B788-0710AB49E7EE

¿Sabes?.
En cada página, me imagino como continuará el libro. Destino.
Si gritas, me amedranto. Si alzo la voz, me arrepiento.
Lo incalculable. Esa matemática. Con valor y sin precio.
Lo indómito, lo tímido, lo caótico, lo tierno, lo enigmático. La vida.
Poesía es el mundo desde alguien.
Me quejo, me puedo, me muero. No me voy y me doy.
Besar y versar cada día a la suerte por tenerla y para que no sea mala.
Injusto desorden si no hay juicio.
No tener miedo, sobretodo de mí. Un rito. Un reto.
Equidad, dame un árbitro.
Salgo corriendo sin tener fondo alguno ni moverme de sitio. Quédate.
Amar amar es amor.
“Es lo que hay”, me digo y nunca escucho.
“Me encantaría …”: Que sea tu presente y futuro.
¿Cazas?. No, nunca. Ni al vuelo.
Tener muchos años y nunca suficiente edad. Envejecer. Embellecer
¿Quien ha sido?. Dos preguntas en una.
Trémula y tremenda mente.

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios